lipocavitación

Lipocavitación: el tratamiento estético de remodelación corporal

La lipocavitación, también conocida como Ultracavitación o Cavitación Ultrasónica, es un procedimiento estético moderno y no invasivo que se ha popularizado como una alternativa a la liposucción quirúrgica. Su principal objetivo es reducir la grasa localizada y mejorar significativamente la apariencia de la celulitis, permitiendo la remodelación de áreas específicas del cuerpo sin necesidad de incisiones o tiempo de recuperación.

¿Qué es y cómo funciona la
lipocavitación ?

El procedimiento se basa en el principio físico de la cavitación, la formación y colapso de burbujas en un líquido, aplicado de manera controlada. El dispositivo de Lipocavitación utiliza ondas de ultrasonido de baja frecuencia (típicamente entre 20 kHz y 70 kHz) que son aplicadas sobre la zona de tratamiento mediante un cabezal que se desliza sobre la piel.

Estas ondas penetran la piel y se enfocan en las células de grasa subcutánea, llamadas adipocitos. Dentro del líquido intersticial y la célula grasa, la energía ultrasónica genera rápidamente microburbujas de vacío. Cuando estas burbujas alcanzan un tamaño crítico, implosionan de forma violenta, pero controlada. Este colapso crea una onda de choque que es lo suficientemente potente como para romper la membrana del adipocito, liberando el contenido de grasa (principalmente triglicéridos, que se descomponen en glicerol y ácidos grasos libres). Este proceso es selectivo, ya que el ultrasonido de baja frecuencia actúa específicamente sobre las células adiposas sin dañar los tejidos circundantes, como los vasos sanguíneos o los nervios.

Eliminación y resultados de la
lipocavitación

Una vez que la grasa es liberada en forma líquida, el cuerpo la considera como un producto de desecho. El glicerol es soluble en agua y es transportado al hígado, donde se utiliza como fuente de energía. Los ácidos grasos libres son movilizados por el sistema linfático y utilizados por el organismo como energía o excretados.

Por esta razón, es fundamental complementar el tratamiento de Lipocavitación con:

  1. Drenaje linfático. Inmediatamente después de la sesión (ya sea manual o con presoterapia) para asegurar que el cuerpo movilice la grasa disuelta de forma eficiente.
  2. Actividad física. Ejercicio moderado y beber mucha agua en los días siguientes, ya que esto ayuda al cuerpo a metabolizar y quemar los ácidos grasos liberados.

Los resultados suelen ser progresivos y visibles a partir de la tercera o cuarta sesión. Los pacientes experimentan una reducción de volumen en la zona tratada (como el abdomen, los muslos o los flancos) y una notable mejoría en la textura de la piel afectada por la celulitis. El tratamiento no requiere anestesia, es indoloro (a veces se siente un ligero zumbido en el oído debido al ultrasonido) y no necesita tiempo de inactividad, permitiendo reanudar las actividades normales inmediatamente.