Trastorno por Atracón

Trastorno por atracón

El Trastorno por Atracón (TPA) es mucho más que «comer mucho» en un momento puntual. Es un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) serio donde la persona siente una pérdida total de control sobre la comida.

A diferencia de la bulimia, en el trastorno por atracón no hay purgas (no se vomita, ni se hace ejercicio excesivo, ni se usan laxantes después), lo que genera un ciclo de culpa y malestar físico muy pesado.

¿Cómo identificar un trastorno por atracón real?

Para que se considere un trastorno médico, suelen darse estas características:

  • Velocidad y cantidad: Comer mucho más rápido de lo normal y hasta sentirse dolorosamente lleno.
  • Falta de hambre física: Comer grandes cantidades sin tener hambre real.
  • Soledad y secreto: Hacerlo a escondidas por la vergüenza que genera.
  • Malestar emocional: Sentirse profundamente disgustado, deprimido o culpable después del episodio.
  • Frecuencia: Ocurre al menos una vez por semana durante varios meses.

El ciclo del atracón

Es una montaña rusa emocional que funciona así:

  1. Restricción o estrés. Intentas hacer una dieta muy estricta o pasas por un momento de mucha ansiedad.
  2. El disparador. Un pensamiento negativo o un evento estresante te empuja a buscar alivio en la comida.
  3. El atracón. Sensación de «trance» o desconexión mientras se come.
  4. Culpa y vergüenza. El alivio dura segundos; luego aparece el autorreproche, lo que genera más estrés y vuelve a empezar el ciclo.

¿Cómo se trata?

La buena noticia es que tiene solución, pero rara vez se cura «echándole ganas» o con fuerza de voluntad, porque es un tema neurobiológico y emocional. Los pilares son:

  • Terapia psicológica. La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es el «estándar de oro». Ayuda a identificar qué emociones disparan el atracón y a romper el hábito.
  • Asesoría nutricional. No para «hacer dieta» (las dietas restrictivas suelen empeorar los atracones), sino para aprender a comer de forma regular y sanar la relación con la comida.
  • Apoyo médico. En algunos casos, los médicos recetan medicamentos que ayudan a controlar la impulsividad o la ansiedad subyacente.

Diferencias entre el trastorno por atracón con el hambre emocional

Es muy común confundirlos, pero el nivel de intensidad es lo que marca la diferencia:

  • Hambre emocional. Te sientes triste o estresado y buscas un «consuelo» (un chocolate, un helado). Tienes cierto control y puedes parar cuando te sientes satisfecho.
  • Atracón (TPA). Hay una sensación de «trance» o desconexión. Es como si otra persona tomara el mando y no pudieras parar aunque quisieras o aunque te duela el estómago. No hay placer en la comida, hay urgencia.

El impacto en la salud física y mental

El TPA no solo afecta al peso (aunque muchas personas con este trastorno tienen sobrepeso u obesidad, no siempre es así). Las consecuencias van más allá:

  • Riesgos metabólicos. Mayor probabilidad de desarrollar Diabetes tipo 2, colesterol alto e hipertensión debido a los picos bruscos de azúcar y grasas.
  • Problemas digestivos. Reflujo, estreñimiento crónico o sensación de hinchazón constante debido al estiramiento forzado del estómago.
  • Carga psicológica. El TPA suele venir acompañado de ansiedad, depresión y baja autoestima. La persona se siente «débil» o «sin voluntad», cuando en realidad es un problema neuroquímico de control de impulsos.
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Los pescados más saludables para tu dieta

Los pescados son un pilar fundamental en cualquier plan de alimentación equilibrado. Sin embargo, no todos los pescados aportan los mismos beneficios ni son aptos para un consumo diario. En nuestra clínica, priorizamos aquellos que ofrecen un alto valor biológico con la menor exposición a metales pesados.

1. Pescados azul

El pescado azul o graso es la principal fuente natural de ácidos grasos Omega-3. El cuerpo no produce estos nutrientes, y resultan vitales para reducir la inflamación y prevenir enfermedades cardiovasculares.

  • Salmón (Salvaje): Destaca por su alto contenido en astaxantina (un potente antioxidante) y vitamina D.
  • Sardinas y Boquerones: Al ser pescados de ciclo de vida corto, no acumulan mercurio. Son excelentes para la salud ósea por su aporte de calcio y fósforo.
  • Caballa: Un «superalimento» marino que aporta proteínas de alta calidad y selenio, que refuerza el sistema inmunitario.

2. Pescados blancos

Si el objetivo es el control de peso o si el paciente presenta sensibilidad digestiva, el pescado blanco es la opción ideal por su bajísimo aporte calórico y contenido graso.

  • Bacalao fresco: Rico en potasio y vitaminas del grupo B.
  • Merluza: Su suavidad la hace ideal para dietas post-operatorias o infantiles.
  • Dorada y Lubina: Pescados semigrasos que ofrecen un equilibrio perfecto entre sabor y nutrición, aportando magnesio y hierro.

¿Qué debemos evitar?

En nutrición clínica, la seguridad alimentaria es tan importante como el valor nutricional. Algunos peces grandes pueden contener niveles de metilmercurio que desaconsejan su consumo frecuente.

  • Consumo recomendado (2-3 veces/semana): Sardina, merluza, salmón, lenguado, calamar, trucha.
  • Consumo limitado (1 vez/semana): Atún claro en conserva, lubina de gran tamaño.
  • Evitar o consumo ocasional: Pez espada (emperador), atún rojo (Thunnus thynnus), tiburón y lucio.

Consejos para una preparación saludable

La forma en que cocinamos el pescado determina si conservamos sus propiedades:

  1. Priorizar el vapor o el horno: Mantiene intactos los ácidos grasos Omega-3.
  2. Evitar el exceso de temperatura: El cocinado a la plancha debe ser breve para no oxidar las grasas buenas.
  3. Marinados naturales: Utilizar limón, aceite de oliva virgen extra y hierbas aromáticas para potenciar la absorción de nutrientes sin añadir sodio innecesario.
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anemia

Anemia: causas, síntomas y cómo detectarla a tiempo

La anemia es básicamente lo que ocurre cuando tu sangre no tiene suficientes glóbulos rojos sanos o hemoglobina para transportar oxígeno a tus tejidos. Imagínatelo como un sistema de reparto que se queda sin camiones: tus órganos no reciben el «combustible» que necesitan, y por eso terminas sintiéndote como un móvil al 1% de batería.

Síntomas comunes de la anemia

Como el oxígeno es vital para todo, las señales suelen estar relacionadas con la falta de energía:

  • Fatiga persistente y debilidad.
  • Falta de aire, sobre todo al hacer un poco de esfuerzo.
  • Piel pálida o amarillenta.
  • Manos y pies fríos.
  • Mareos o aturdimiento.

El «porqué» de la falta de energía

La anemia no es una enfermedad única, sino un síntoma de un problema de fondo. Los médicos suelen agrupar las causas en tres categorías:

Tipo¿Qué está pasando?Ejemplos comunes
NutricionalTe faltan las «piezas» para fabricar sangre.Deficiencia de Hierro, Vitamina B12 o Ácido fólico.
Crónica/GenéticaTu cuerpo no produce bien las células o las destruye.Anemia falciforme o enfermedades renales.
Pérdida de sangrePierdes células más rápido de lo que las repones.Periodos menstruales intensos o úlceras.

¿Cómo se mide?

Clínicamente, se revisan los niveles de Hemoglobina (Hb) en una analítica de sangre. Aunque varía según la edad y el sexo, los umbrales generales son:

  • Hombres: $< 13.5$ g/dL
  • Mujeres: $< 12.0$ g/dL

Tratamiento anemia

 El tratamiento depende totalmente de cuál es la causa. No es lo mismo tener anemia por no comer suficiente carne que por una pérdida de sangre interna.

1. Si es por deficiencia nutricional (La más común)

Si a tu cuerpo le faltan los «ladrillos» para fabricar sangre, el tratamiento es reponerlos:

  • Hierro. Se suelen recetar suplementos (pastillas o jarabes). Dato importante: El hierro se absorbe mucho mejor si lo tomas con Vitamina C (un zumo de naranja, por ejemplo) y evitas el café o el té justo después de comer.
  • Vitamina B12 o Ácido fólico. Si el problema es la absorción, a veces se administran inyecciones de B12 o suplementos orales de alta dosis.

2. Cambios en la dieta

Aunque la dieta por sí sola a veces no basta para curar una anemia severa, es fundamental para mantener los niveles:

  • Hierro «Hemo» (se absorbe fácil). Carnes rojas, hígado, moluscos (almejas, berberechos).
  • Hierro «No Hemo» (se absorbe menos). Lentejas, espinacas y legumbres (siempre acompáñalas con cítricos para que sirvan de algo).

3. Si la causa de la anemia es una pérdida de sangre

Si la anemia se debe a que estás perdiendo sangre, el médico debe «cerrar el grifo»:

  • Periodos abundantes. A veces se usan anticonceptivos o tratamientos hormonales.
  • Problemas digestivos. Si tienes una úlcera o gastritis, hay que tratar la inflamación para que dejes de perder sangre por ahí.

4. Casos más complejos

  • Anemias crónicas o genéticas. Pueden requerir medicamentos que estimulen la médula ósea para producir más glóbulos rojos (como la eritropoyetina).
  • Casos graves. Si los niveles de hemoglobina son peligrosamente bajos, se recurre a una transfusión de sangre en el hospital para estabilizar al paciente de inmediato.

¿Qué pasos seguir?

  1. Analítica de sangre. Es el único método real para saber qué te falta (Ferritina, B12, Sideremia, etc.).
  2. No te automediques. Tomar hierro sin control puede causar estreñimiento severo y, a largo plazo, dañar el páncreas o el hígado (hemocromatosis).
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PPP

¿En qué consiste el examen psicológico para el dueño de PPP?

El examen psicológico para obtener la licencia de Perros Potencialmente Peligrosos (PPP) es un trámite obligatorio en España, diseñado para evaluar si el propietario posee la estabilidad emocional y las capacidades cognitivas necesarias para manejar animales de gran potencia física. En centros como la Clínica Levante de Rivas, este proceso suele durar entre 20 y 30 minutos y se divide en tres bloques fundamentales.

Examen psicológico para obtener licencia PPP

1. Entrevista personal y perfil de personalidad

El primer paso para la obtención de la licencia PPP suele ser una breve entrevista con un psicólogo colegiado. No se busca analizar tu infancia, sino detectar rasgos de personalidad que puedan suponer un riesgo. Se evalúan aspectos como el autocontrol, la impulsividad y la ausencia de patologías graves (como trastornos de la personalidad o tendencias psicopáticas).

El profesional suele realizar preguntas sobre tu estilo de vida, tu experiencia previa con animales y los motivos por los que tienes o deseas un perro de estas características. El objetivo es descartar que el dueño utilice al animal como una herramienta de intimidación o defensa agresiva.

2. Pruebas de aptitud psicológica (psicotécnico)

Aquí se utilizan herramientas estandarizadas similares a las del carné de conducir. Una de las más comunes es el test de estimación del movimiento y el test de coordinación bimanual.

  • Coordinación: Debes manejar dos palancas para mantener unos puntos dentro de unos raíles que se mueven de forma independiente. Esta prueba mide tu capacidad de reacción ante imprevistos.
  • Atención concentrada: Evalúa si eres capaz de mantener el foco bajo presión, algo vital si, por ejemplo, tu perro se cruza con otro animal en la calle y debes reaccionar con rapidez y calma.

3. Cuestionarios de evaluación

A menudo se solicita rellenar un cuestionario escrito (como el 16PF o similares simplificados). Son preguntas tipo test donde se miden escalas de ansiedad, depresión y agresividad. Un resultado extremadamente alto en escalas de «dominancia» o «baja tolerancia a la frustración» podría ser motivo de revisión.

PPP: qué se busca evitar en el examen psicológico del dueño

El sistema intenta filtrar a personas que, por un estado mental alterado, consumo de sustancias o falta de reflejos, no puedan dominar al animal en una situación crítica. Un perro de 40 kg con una mordida potente requiere un dueño que no entre en pánico y que tenga la capacidad física y mental de mantener el control de la correa y del entorno.

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Quiste de Baker: Qué es y por qué sale ese bulto tras la rodilla

El quiste de Baker es un bulto que se conoce comúnmente como Quiste de Baker (o quiste poplíteo).

Es básicamente una acumulación de líquido sinovial (el lubricante natural de tus articulaciones) que forma una protuberancia en el hueco detrás de la rodilla. No es un tumor, sino más bien una señal de que algo está pasando dentro de la articulación.

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Hiperhidrosis: Cuando el sudor va más allá de lo normal

La sudoración excesiva o hiperhidrosis puede ser primaria, es decir, sin causa médica aparente y generalmente de origen genético, o bien secundaria, cuando está provocada por otra condición médica o por el uso de determinados medicamentos. En este sentido, no se trata únicamente de un problema estético, sino que constituye una disfunción de las glándulas sudoríparas.

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densitometría

Guía sobre la densitometría: ¿Qué es y para qué sirve?

Una densitometría ósea (también conocida como prueba DEXA o DXA) es un examen médico especializado que mide la densidad mineral de tus huesos.

Básicamente, esta prueba sirve para determinar cuántos gramos de calcio y otros minerales están “empaquetados” en un segmento de hueso. En consecuencia, es la herramienta principal para diagnosticar la osteoporosis y evaluar el riesgo de fracturas.

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trastornos menstruales

Trastornos menstruales

Los trastornos menstruales constituyen, además, una de las principales causas de consulta ginecológica en mujeres en edad reproductiva. En efecto, estos alteran el patrón normal de la menstruación, ya sea en cantidad, duración, frecuencia o presencia de dolor. Por lo tanto, su identificación temprana y manejo adecuado es fundamental para prevenir complicaciones como anemia, infertilidad o impacto en la calidad de vida. Entre los principales trastornos menstruales se encuentran, principalmente, la amenorrea, la dismenorrea, la menorragia y la metrorragia.

Trastornos menstruales

Amenorrea

La amenorrea se define como la ausencia de menstruación. En concreto, se clasifica en:

  • Primaria: cuando la mujer nunca ha presentado menstruación a pesar de la edad esperada.
  • Secundaria: cuando hay suspensión del ciclo menstrual en una mujer que previamente menstruaba de manera regular.

Causas principales

En cuanto a las causas, se distinguen:

  • Primaria: anomalías cromosómicas (Síndrome de Turner), malformaciones del tracto genital o hipogonadismo hipogonadotrópico.
  • Secundaria: embarazo, lactancia, estrés, pérdida de peso extrema, ejercicio intenso, síndrome de ovario poliquístico, alteraciones tiroideas y ciertos medicamentos.

Signos y síntomas asociados

Entre los signos y síntomas más frecuentes se incluyen:

  • Falta de desarrollo de caracteres sexuales secundarios.
  • Síntomas de hiperandrogenismo.
  • Problemas óseos por déficit prolongado de estrógenos.

Dismenorrea

Por otra parte, la dismenorrea se refiere al dolor menstrual, generalmente localizado en la región abdominal baja, que además puede acompañarse de náuseas, cefalea, diarrea o malestar general.

Tipos:

  • Primaria: dolor sin causa patológica detectable, asociado a prostaglandinas y contracciones uterinas intensas.
  • Secundaria: causada por enfermedades ginecológicas como endometriosis, adenomiosis o fibromas.

Tratamiento:

En estos casos, se recomienda:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).
  • Anticonceptivos hormonales.
  • Tratamiento de la causa subyacente en casos secundarios.

Menorragia

Asimismo, la menorragia se caracteriza por un sangrado menstrual excesivo, tanto en volumen como en duración, pero con un patrón cíclico normal.

Causas principales:

 Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Fibromas uterinos.
  • Pólipos endometriales.
  • Trastornos de coagulación.
  • Alteraciones hormonales, como anovulación crónica o hipotiroidismo.

Complicaciones:

Como consecuencia, puede aparecer anemia ferropénica y alteraciones en la calidad de vida.

Metrorragia

Por último, la metrorragia consiste en un sangrado uterino irregular, que ocurre fuera del período menstrual esperado.

Causas principales:

Entre las causas se incluyen:

  • Pólipos endometriales.
  • Infecciones.
  • Tumores benignos o malignos.
  • Alteraciones hormonales, como anovulación.

Evaluación clínica:

Por lo tanto, la evaluación debe incluir una historia clínica detallada y examen físico, así como estudios complementarios, entre ellos ecografía pélvica, Papanicolaou o histeroscopia según indicación.

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TDHA

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico del desarrollo que se caracteriza por dificultades para mantener la atención, controlar impulsos y, además, en algunos casos, presentar hiperactividad. Aunque se diagnostica con frecuencia en la infancia, puede persistir en la adolescencia y adultez, lo que a su vez afecta el rendimiento académico, laboral y las relaciones sociales. Por ello, su detección temprana y tratamiento adecuado mejoran significativamente la calidad de vida del individuo.

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