luxaciones

Luxaciones y esguinces: conceptos, causas y tratamiento

Las lesiones articulares son frecuentes en traumatología y deporte, siendo las luxaciones y los esguinces las más comunes. Estas alteraciones afectan la integridad de las articulaciones, generando dolor, inflamación y limitación funcional. Su diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado son esenciales para prevenir complicaciones a largo plazo, como inestabilidad articular, deformidad o artrosis.

Luxaciones y esguinces

Esguince

El esguince es una lesión de los ligamentos que conectan los huesos de una articulación. Generalmente, se produce por un estiramiento excesivo o una torsión que supera la elasticidad normal de los tejidos.

Asimismo, para evaluar la intensidad de la lesión, los esguinces se dividen en grados I, II y III, de leves a graves.

  1. Leve – Grado I: estiramiento mínimo del ligamento, sin pérdida de función.
  2. Moderado – Grado II: desgarro parcial del ligamento, dolor, edema y limitación funcional.
  3. Grave – Grado III: ruptura completa del ligamento, inestabilidad articular, dolor intenso y hematoma.

Después de un esguince es importante conocer las posibles complicaciones. Sobre todo si la lesión no se trata adecuadamente.

  • Dolor localizado en la articulación.
  • Inflamación y hematoma.
  • Dificultad para mover la articulación afectada.
  • Sensación de inestabilidad (grado II-III).

El tratamiento de un esguince depende de su gravedad, pero en general combina medidas para reducir el dolor, controlar la inflamación y favorecer la recuperación funcional de la articulación.

  • Reposo: evitar movimientos que aumenten el dolor.
  • Hielo: reduce inflamación y dolor (15–20 minutos, varias veces al día).
  • Compresión: vendaje elástico para controlar edema.
  • Elevación: elevar la extremidad afectada.
  • Fisioterapia: movilización progresiva y fortalecimiento.
  • Cirugía: en casos de ruptura completa con inestabilidad persistente.

Luxación

La luxación es el desplazamiento completo de los huesos que forman una articulación, que pierden contacto normal entre sí. Generalmente resulta de un trauma intenso o caída.

Las luxaciones pueden clasificarse según su origen y la articulación afectada. A continuación, se describen los tipos más frecuentes y las zonas del cuerpo donde suelen ocurrir.

  • Congénita: presente desde el nacimiento (ej. cadera displásica).
  • Traumática: más común, afecta hombro, codo, rodilla o dedos.
  • Recidivante: se repite en articulaciones con ligamentos débiles.

Ante una luxación, es fundamental recolocar los huesos en su posición correcta, inmovilizar la articulación y luego iniciar la rehabilitación.

  • Dolor intenso e inmediato.
  • Deformidad evidente de la articulación.
  • Incapacidad para mover la articulación.
  • Inflamación y hematoma.

En consecuencia, el tratamiento de una luxación se centra en recolocar los huesos en su posición correcta, inmovilizar la articulación y recuperar la movilidad y la fuerza mediante rehabilitación adecuada.

  • Reducción: reposicionar los huesos (cerrada o quirúrgica).
  • Inmovilización: férula o vendaje por tiempo variable según articulación.
  • Rehabilitación: fisioterapia para recuperar movilidad, fuerza y estabilidad.
  • Prevención de recurrencias: ejercicios de fortalecimiento, uso de protectores en deportes.

Entre las complicaciones más comunes tras una luxación o esguince se encuentran la inestabilidad articular crónica, que puede limitar la movilidad. Además, pueden producirse lesiones de ligamentos o tendones adyacentes. Especialmente si la articulación sufrió un trauma intenso.

También es posible que se desarrolle artritis postraumática. Debido al desgaste anormal de la articulación afectada, y en los casos más graves pueden presentarse complicaciones neurológicas o vasculares.

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lactancia mixta

Lactancia mixta

La lactancia mixta es una forma de alimentación infantil que combina la leche materna con leche de fórmula (leche artificial). Es una alternativa muy común cuando la lactancia materna exclusiva no es posible, no es suficiente o simplemente no se ajusta al estilo de vida de la familia.

¿Cómo se puede aplicar?

Existen dos formas principales de organizarla:

  1. Suplementaria. En cada toma, se ofrece primero el pecho y, si el bebé se queda con hambre, se completa con un biberón (el famoso «refuerzo»).
  2. Alternada. Unas tomas son exclusivamente de pecho y otras son exclusivamente de biberón (por ejemplo, el biberón se da cuando la madre está en el trabajo).

Ventajas principales

  • Flexibilidad. Permite que la madre se reincorpore al trabajo o descanse más, ya que el padre u otros cuidadores pueden alimentar al bebé.
  • Asegura la nutrición. Es útil cuando hay una baja producción de leche o el bebé tiene dificultades para ganar peso.
  • Transición suave. Facilita el proceso de destete si se hace de forma gradual.
  • Mantiene el vínculo. Aunque se use fórmula, se siguen aprovechando los beneficios inmunológicos y afectivos de la leche materna.

Desafíos e inconvenientes

  • Reducción de la producción. El cuerpo produce leche según la demanda. Al dar biberón, el pecho recibe menos estimulación y la cantidad de leche materna puede disminuir.
  • Confusión pezón-tetina. Algunos bebés pueden empezar a rechazar el pecho porque el flujo del biberón es más rápido y requiere menos esfuerzo.
  • Logística y coste. Implica gastos en leche de fórmula, biberones y tiempo adicional para esterilizar y preparar las tomas.

Consejos para una lactancia mixta exitosa

  • Establece primero la lactancia materna. Si es posible, se recomienda esperar a que la lactancia materna esté bien consolidada (aproximadamente al mes de vida) antes de introducir el biberón.
  • Pecho primero. Para mantener la producción, ofrece siempre el pecho antes que el biberón.
  • Usa el método Kassing. Es una forma de dar el biberón (en posición horizontal y con tetinas de flujo lento) que imita el esfuerzo que el bebé hace al mamar, reduciendo el riesgo de que rechace el pecho.
  • Extrae leche. Si sustituyes una toma por fórmula, puedes usar un sacaleches para indicarle a tu cuerpo que debe seguir produciendo.
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artritis

Entendiendo la artritis: tipos, síntomas y cómo recuperar tu movilidad

La artritis es, en términos sencillos, la inflamación de una o más articulaciones (las zonas donde se unen dos o más huesos). No es una sola enfermedad, sino un término que describe más de 100 afecciones diferentes que afectan el sistema musculoesquelético.

1. Síntomas principales

Aunque varían según el tipo, los signos más comunes son:

  • Dolor constante o intermitente en la articulación.
  • Hinchazón (edema) y sensibilidad.
  • Rigidez, especialmente al despertar o tras estar sentado mucho tiempo.
  • Calor y enrojecimiento en la piel sobre la articulación.
  • Limitación del movimiento (dificultad para doblar o estirar la zona).

2. Tipos más comunes

  • Osteoartritis (o Artrosis). Es el tipo más frecuente. Se debe al «desgaste» del cartílago que protege los extremos de los huesos. Suele aparecer con la edad o después de una lesión.
  • Artritis Reumatoide (AR). Es una enfermedad autoinmune. El sistema inmunitario ataca por error el tejido sano de las articulaciones, causando inflamación crónica que puede dañar órganos como el corazón o los pulmones.
  • Gota. Ocurre cuando se acumulan cristales de ácido úrico en la articulación (muy común en el dedo gordo del pie), causando ataques de dolor muy intensos.
  • Artritis Psoriásica. Afecta a algunas personas que padecen psoriasis (una enfermedad de la piel).

3. Causas y factores de riesgo

Las causas dependen del tipo de artritis, pero las más habituales incluyen:

  • Genética. Algunos tipos vienen de familia.
  • Edad. El riesgo aumenta a medida que envejecemos (especialmente en la artrosis).
  • Lesiones previas. Un hueso roto o una lesión deportiva pueden desarrollar artritis años después.
  • Sobrepeso. El exceso de peso pone presión extra en las articulaciones, especialmente rodillas y caderas.
  • Factores autoinmunes. El cuerpo se ataca a sí mismo sin una causa externa clara.

4. ¿Tiene cura?

En la mayoría de los casos, la artritis es una condición crónica, lo que significa que no tiene una «cura» definitiva, pero se puede controlar muy bien. Los tratamientos actuales (medicamentos, fisioterapia y, en casos graves, cirugía) están enfocados en reducir el dolor y mantener la movilidad para que la persona lleve una vida normal.

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dulces

Dulces y dientes: cómo proteger la sonrisa de tus hijos

El azúcar es el principal aliado de las bacterias que causan la caries. Cuando los niños consumen dulces, estas bacterias producen ácidos que atacan el esmalte dental. Sin embargo, prohibir no siempre es la solución; la clave está en la gestión y el hábito.

1. No todos los dulces son iguales

No es solo la cantidad de azúcar, sino el tiempo que permanece en la boca.

  • Los peores. Caramelos pegajosos (gomitas, masticables) y paletas (chupetes). Al quedarse pegados o durar mucho tiempo en la boca, el ácido ataca el esmalte por un periodo prolongado.
  • Mejores opciones. Un trozo de chocolate negro (se disuelve rápido) o dulces consumidos junto con las comidas principales, cuando hay más saliva para neutralizar los ácidos.

2. La regla de oro: El momento del consumo

Es mucho más dañino picar dulces durante todo el día que comer un postre después del almuerzo.

  • Consejo. Limita el consumo de azúcar a las comidas principales. La saliva que se produce al comer ayuda a enjuagar los restos de azúcar.

3. ¡Ojo con los «azúcares ocultos»!

Muchos productos que parecen saludables tienen niveles altísimos de azúcar que dañan los dientes:

  • Jugos industriales (incluso los que dicen «sin azúcar añadida»).
  • Yogures líquidos o de sabores.
  • Cereales de desayuno.
  • Leche con cacao en polvo.

4. Estrategias de protección inmediata

Si tu hijo acaba de comer dulces y no tienes un cepillo a mano:

  • Agua. Haz que beba agua inmediatamente para enjuagar los restos.
  • Queso. Comer un trozo pequeño de queso ayuda a neutralizar el pH ácido de la boca y aporta calcio.
  • Fruta fibrosa. Una manzana actúa como un «limpiador natural» mecánico.

5. El hábito del cepillado según la edad

  • 0 a 2 años. Usar una cantidad de pasta del tamaño de un grano de arroz (con 1000 ppm de flúor).
  • 3 a 6 años. Cantidad del tamaño de un guisante (chícharo).
  • Supervisión. Los niños no tienen la destreza motriz para lavarse bien solos hasta los 7 u 8 años. Un adulto debe repasar el cepillado siempre.
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lácteos fermentados

¿Puede la dieta aliviar el dolor de espalda? Lácteos fermentados

Cuando pensamos en el dolor de espalda, lo primero que nos viene a la mente es la postura, el colchón o el exceso de carga. Sin embargo, la ciencia moderna en fisioterapia está poniendo el foco en un invitado inesperado: el sistema digestivo. Existe una relación directa entre la inflamación intestinal y la sensibilidad del sistema nervioso, lo que significa que lo que cenas podría estar influyendo en la intensidad de tu lumbalgia. Aquí es donde entran en juego los lácteos fermentados y madurados, como el yogur natural, el kéfir o el queso feta. A diferencia de los lácteos frescos industriales o la leche entera de vaca (que pueden ser pro-inflamatorios para algunas personas debido a la lactosa y la caseína A1), los productos fermentados ofrecen tres beneficios clave para tu columna:

  1. Reducción de la inflamación sistémica: Los procesos de maduración descomponen gran parte de la lactosa y transforman las proteínas. Esto facilita la digestión y evita la liberación de citoquinas inflamatorias que suelen «sensibilizar» los receptores del dolor en la espalda baja.
  2. El eje intestino-cerebro: Un intestino sano, poblado por los probióticos naturales de los quesos madurados, mejora la respuesta del organismo ante el dolor crónico. Si tu microbiota está equilibrada, tu umbral del dolor aumenta.
  3. Aporte de magnesio y calcio: Estos minerales son fundamentales para la relajación muscular y la salud de las vértebras. En quesos como el feta, estos nutrientes son altamente biodisponibles, ayudando a prevenir contracturas recurrentes.

Para que tu post sea realmente útil, es importante diferenciar en qué situaciones clínicas el consumo de estos lácteos fermentados (como el feta) es especialmente recomendable desde el punto de vista de un fisioterapeuta.

Casos para usar e integrar lácteos fermentados

1. Pacientes con dolor crónico de origen inespecífico

Cuando un paciente tiene dolor de espalda que no responde a una causa estructural clara (hernias, traumatismos), suele haber un componente de sensibilización central.

  • Por qué: Los probióticos de los lácteos madurados ayudan a regular el sistema inmune, reduciendo la «alarma» constante que el cerebro envía en forma de dolor.

2. Recuperación de lesiones musculares (roturas o sobrecargas)

En procesos de reparación de tejidos, el cuerpo necesita un entorno alcalino y materiales de construcción de alta calidad.

  • Por qué: El queso feta y el kéfir aportan proteínas de fácil asimilación y aminoácidos esenciales que el músculo utiliza para regenerar sus fibras sin generar la pesadez digestiva de otros alimentos.

3. Fisioterapia en el deporte y prevención de calambres

Ideal para pacientes que sufren contracturas por fatiga o desequilibrios electrolíticos.

  • Por qué: Su alto contenido en sodio y potasio naturales (por la salmuera y la leche de oveja) ayuda a mantener la conductividad eléctrica del músculo, previniendo los espasmos y las rampas musculares tras el ejercicio.

4. Rehabilitación post-fractura o salud ósea (Osteoporosis)

Para pacientes que necesitan fijar calcio en sus huesos mediante ejercicios de carga.

  • Por qué: El calcio de los quesos madurados se absorbe mejor que el de los suplementos sintéticos. Además, al contener vitamina K2 (producida durante la fermentación), esta actúa como un «GPS» que dirige el calcio hacia el hueso y evita que se deposite en las arterias.

5. Pacientes con inflamación abdominal y lumbalgia refleja

Muchos dolores lumbares son en realidad dolores referidos de un colon inflamado (viscerosomática).

  • Por qué: Si el paciente nota que su espalda duele más cuando está hinchado, cambiar los quesos frescos de vaca por lácteos de oveja/cabra fermentados reduce la presión intra-abdominal y, por extensión, la tensión en la fascia lumbar.
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lipocavitación

Lipocavitación: el tratamiento estético de remodelación corporal

La lipocavitación, también conocida como Ultracavitación o Cavitación Ultrasónica, es un procedimiento estético moderno y no invasivo que se ha popularizado como una alternativa a la liposucción quirúrgica. Su principal objetivo es reducir la grasa localizada y mejorar significativamente la apariencia de la celulitis, permitiendo la remodelación de áreas específicas del cuerpo sin necesidad de incisiones o tiempo de recuperación.

¿Qué es y cómo funciona la
lipocavitación ?

El procedimiento se basa en el principio físico de la cavitación, la formación y colapso de burbujas en un líquido, aplicado de manera controlada. El dispositivo de Lipocavitación utiliza ondas de ultrasonido de baja frecuencia (típicamente entre 20 kHz y 70 kHz) que son aplicadas sobre la zona de tratamiento mediante un cabezal que se desliza sobre la piel.

Estas ondas penetran la piel y se enfocan en las células de grasa subcutánea, llamadas adipocitos. Dentro del líquido intersticial y la célula grasa, la energía ultrasónica genera rápidamente microburbujas de vacío. Cuando estas burbujas alcanzan un tamaño crítico, implosionan de forma violenta, pero controlada. Este colapso crea una onda de choque que es lo suficientemente potente como para romper la membrana del adipocito, liberando el contenido de grasa (principalmente triglicéridos, que se descomponen en glicerol y ácidos grasos libres). Este proceso es selectivo, ya que el ultrasonido de baja frecuencia actúa específicamente sobre las células adiposas sin dañar los tejidos circundantes, como los vasos sanguíneos o los nervios.

Eliminación y resultados de la
lipocavitación

Una vez que la grasa es liberada en forma líquida, el cuerpo la considera como un producto de desecho. El glicerol es soluble en agua y es transportado al hígado, donde se utiliza como fuente de energía. Los ácidos grasos libres son movilizados por el sistema linfático y utilizados por el organismo como energía o excretados.

Por esta razón, es fundamental complementar el tratamiento de Lipocavitación con:

  1. Drenaje linfático. Inmediatamente después de la sesión (ya sea manual o con presoterapia) para asegurar que el cuerpo movilice la grasa disuelta de forma eficiente.
  2. Actividad física. Ejercicio moderado y beber mucha agua en los días siguientes, ya que esto ayuda al cuerpo a metabolizar y quemar los ácidos grasos liberados.

Los resultados suelen ser progresivos y visibles a partir de la tercera o cuarta sesión. Los pacientes experimentan una reducción de volumen en la zona tratada (como el abdomen, los muslos o los flancos) y una notable mejoría en la textura de la piel afectada por la celulitis. El tratamiento no requiere anestesia, es indoloro (a veces se siente un ligero zumbido en el oído debido al ultrasonido) y no necesita tiempo de inactividad, permitiendo reanudar las actividades normales inmediatamente.

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bronquitis

Bronquitis: definición, causas y tratamiento

La bronquitis es la inflamación del revestimiento de los bronquios, que son los conductos que transportan el aire hacia y desde los pulmones.

Cuando los bronquios están inflamados, producen una gran cantidad de mucosidad, lo que provoca tos (a menudo con flemas), sibilancias (silbidos al respirar) y dificultad para respirar o sensación de opresión en el pecho.

Existen dos tipos principales:

  1. Bronquitis aguda. Suele durar de unos días a unas pocas semanas. Es más común y generalmente se presenta después de un resfriado o una gripe.
  2. Bronquitis crónica. Se caracteriza por una tos productiva que dura al menos tres meses y que reaparece durante al menos dos años consecutivos. Es un tipo de EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica).

Causas

Las causas difieren significativamente entre los tipos agudo y crónico:

Bronquitis aguda

  • Infecciones virales (la causa más común). Los virus que causan el resfriado común (rinovirus, coronavirus) o la gripe (virus influenza) son responsables de la mayoría de los casos.
  • Infecciones bacterianas. En raras ocasiones, pueden estar involucradas bacterias (como Mycoplasma pneumoniae).
  • Exposición a irritantes. El humo o vapores irritantes también pueden causarla.

Bronquitis crónica

  • Fumar tabaco (la causa más frecuente). Tanto el tabaquismo activo como la exposición pasiva al humo del cigarrillo (fumador pasivo).
  • Exposición prolongada a irritantes. Esto incluye la contaminación del aire, vapores tóxicos, gases químicos o polvo en el lugar de trabajo.
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) recurrente. Los brotes graves de acidez pueden irritar la garganta y las vías respiratorias.

Tratamientos

El enfoque del tratamiento varía según si es aguda o crónica.

Tratamiento de la bronquitis aguda

Dado que la mayoría de los casos son causados por virus, el tratamiento es principalmente sintomático (para aliviar los síntomas) y de apoyo:

  • Reposo. Descansar lo suficiente.
  • Hidratación. Beber muchos líquidos ayuda a diluir la mucosidad y facilita su expulsión.
  • Analgésicos/Antipiréticos. Medicamentos de venta libre como paracetamol o ibuprofeno para la fiebre y el malestar general.
  • Medicamentos para la tos. Pueden usarse, especialmente si la tos impide dormir, pero no son siempre necesarios y no se recomiendan para niños muy pequeños.
  • Humidificador. Usar un humidificador de vapor frío o inhalar vapor (por ejemplo, en la ducha) ayuda a aflojar la mucosidad.
  • Antibióticos. Generalmente no se necesitan y solo se recetan si el médico sospecha o confirma una infección bacteriana (lo cual es menos común).

Tratamiento de la bronquitis crónica

El objetivo es controlar los síntomas, prevenir el empeoramiento y mejorar la calidad de vida:

  • Dejar de fumar. Es la medida más importante y esencial para frenar la progresión de la enfermedad.
  • Medicamentos:
    • Broncodilatadores (inhaladores). Ayudan a abrir las vías respiratorias estrechas.
    • Esteroides: Para reducir la inflamación.
  • Rehabilitación pulmonar. Un programa que enseña ejercicios de respiración y ayuda a mejorar la capacidad de hacer actividad física.
  • Oxigenoterapia. Se puede necesitar si los niveles de oxígeno son bajos.
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gastroenteritis

Gastroenteritis aguda en niños

La Gastroenteritis Aguda (GEA) es una de las enfermedades más comunes en la infancia. Se define como la inflamación del tracto gastrointestinal (estómago e intestino), que se manifiesta principalmente por diarrea y, a menudo, vómitos.

1. Causas y transmisión gastroenteritis

  • Principal causa. En la mayoría de los casos infantiles (aproximadamente el 70-90%), la gastroenteritis es causada por virus. El virus más común históricamente es el Rotavirus, aunque su incidencia ha disminuido drásticamente gracias a la vacuna. Actualmente, el Norovirus y el Adenovirus son frecuentes.
  • Otras causas. Menos comunes, pero más graves, son las bacterias (como Salmonella, Campylobacter, E. coli) o parásitos (Giardia).
  • Transmisión. Es altamente contagiosa y se transmite principalmente por la vía fecal-oral, es decir, por contacto con heces infectadas o al ingerir alimentos o agua contaminados. Esto es muy común en guarderías y escuelas.

2. Síntomas

Los síntomas suelen aparecer de forma brusca y durar de 3 a 7 días.

  • Diarrea. Heces blandas, líquidas o acuosas, con un aumento en la frecuencia y el volumen.
  • Vómitos. Pueden preceder a la diarrea, durar 1 o 2 días y ser la causa principal de deshidratación en lactantes.
  • Dolor abdominal. Tipo cólico (retortijones).
  • Fiebre. Puede estar presente, especialmente en gastroenteritis virales o bacterianas.

3. El mayor riesgo: deshidratación

La principal complicación y la más peligrosa de la GEA en niños pequeños y lactantes es la deshidratación, causada por la pérdida excesiva de líquidos y electrolitos a través de los vómitos y la diarrea.

Signos de deshidratación que requieren atención médica urgente:

SignoLeve/ModeradaSevera (Urgencia)
Estado GeneralIrritable, inquietoLetárgico, somnoliento, inconsciente
OjosLigeramente hundidosMuy hundidos y secos
Boca y LenguaSecasMuy secas, sin saliva
LágrimasDisminuidas o ausentesAusentes
OrinaMenos frecuenteAusencia de orina por 6-8 horas
Fontanela (Bebés)Normal o algo hundidaMuy hundida

Tratamiento gastroenteritis

El pilar fundamental del tratamiento es la rehidratación oral, no los antibióticos (ya que la mayoría son virales).

  • Sales de Rehidratación Oral (SRO). Es el tratamiento de elección. Son soluciones de farmacia con las concentraciones adecuadas de agua, glucosa y electrolitos para reponer las pérdidas. Deben ofrecerse en pequeñas cantidades y frecuentemente (una cucharadita cada pocos minutos) para evitar provocar más vómitos.
  • Dieta:
    • Lactantes. Mantener la lactancia materna o la fórmula habitual. No se recomienda diluir la fórmula.
    • Niños mayores. Se recomienda una dieta normal, evitando alimentos muy azucarados o con mucha grasa. Ya no se usan dietas restrictivas como la «dieta blanda estricta» (ej. solo arroz y zanahoria) porque pueden ser menos nutritivas.
  • Fármacos:
    • Antieméticos (para el vómito). Solo se usan bajo indicación médica. El Ondansetrón es el más utilizado para frenar los vómitos y permitir la rehidratación oral.
    • Probióticos. Pueden ayudar a acortar ligeramente la duración de la diarrea y restaurar la flora intestinal.
    • Antidiarreicos. Generalmente no se recomiendan en niños, ya que pueden tener efectos secundarios y prolongar la excreción de toxinas en casos bacterianos.

Ante cualquier signo de deshidratación moderada o grave, o si el niño no tolera ningún líquido, debe buscar atención médica inmediata.

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colesterol

Colesterol: Qué es, cómo se detecta y cómo cuidar el “malo”

El colesterol es una sustancia grasa (un lípido) que se encuentra en todas las células del cuerpo. Es esencial porque el cuerpo lo usa para:

  • Fabricar hormonas (como la testosterona, estrógeno y cortisol).
  • Producir vitamina D.
  • Formar la bilis, que ayuda a digerir las grasas.
  • Mantener la estructura de las membranas celulares.

¿Por qué se considera “malo”?

No todo el colesterol es malo; depende del tipo:

  • LDL (lipoproteína de baja densidad). Se dice que es “malo” porque si hay demasiado, puede depositarse en las paredes de las arterias, formando placas. Esto puede causar:
    • Aterosclerosis (endurecimiento y estrechamiento de las arterias)
    • Infartos o accidentes cerebrovasculares
  • HDL (lipoproteína de alta densidad). Se le llama “bueno” porque ayuda a eliminar el exceso de colesterol LDL y transportarlo al hígado para su eliminación.

Por lo tanto, el colesterol no es malo por sí mismo, el problema es tener un desequilibrio, con demasiado LDL y poco HDL, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

¿Cómo se detecta?

Se mide mediante un análisis de sangre llamado perfil lipídico o panel de lípidos, que normalmente mide:

  • Colesterol total: todo el que hay en la sangre.
  • LDL (“malo”): el que puede acumularse en las arterias.
  • HDL (“bueno”): el que ayuda a eliminar el exceso de colesterol.
  • Triglicéridos: otro tipo de grasa en la sangre que también afecta la salud cardiovascular.

¿Cómo evitar el colesterol “malo” (LDL alto)?

a) Alimentación saludable

  • Evita grasas trans y saturadas: frituras, comida rápida, manteca, embutidos.
  • Prefiere grasas saludables: aceite de oliva, aguacate, frutos secos, pescado.
  • Aumenta fibra soluble: avena, legumbres, manzana, zanahoria. Ayuda a absorber menos colesterol.

b) Ejercicio regular

  • Actividad aeróbica: caminar, nadar, correr, andar en bici.
  • Ayuda a subir el HDL y bajar el LDL.

c) Mantener un peso saludable

  • El exceso de grasa corporal puede aumentar el LDL y los triglicéridos.

d) Evitar tabaco y alcohol en exceso

  • Fumar reduce el colesterol “bueno” (HDL).
  • El alcohol en exceso puede aumentar triglicéridos.

e) Revisiones médicas

  • Chequeos regulares y seguir las indicaciones de tu médico si necesitas medicación.
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retención de liquidos

Retención de líquidos: qué es y por qué ocurre

La retención de líquidos, también conocida como edema, es un problema que ocurre cuando el cuerpo acumula más agua de la que necesita en los tejidos. Esta acumulación provoca hinchazón, generalmente en pies, tobillos, manos o abdomen, y puede generar sensación de pesadez, malestar e incluso dolor. Aunque muchas veces es temporal y leve, en otros casos puede indicar problemas de salud más serios, por lo que es importante prestar atención a sus síntomas.

¿Por qué se produce la retención de líquidos?

Existen varias razones por las que el cuerpo puede retener líquidos:

  1. Exceso de sal en la dieta. Consumir demasiada sal hace que el cuerpo almacene agua para equilibrar los niveles de sodio, lo que genera hinchazón.
  2. Cambios hormonales. Las hormonas influyen directamente en la regulación de líquidos. Por ejemplo, muchas mujeres experimentan retención durante el ciclo menstrual o el embarazo.
  3. Sedentarismo o mala circulación. Pasar demasiado tiempo sentado o de pie dificulta que la sangre y los líquidos circulen correctamente, acumulándose en extremidades como pies y tobillos.
  4. Problemas de salud. Enfermedades del corazón, riñones o hígado pueden alterar el equilibrio de líquidos del cuerpo.
  5. Medicamentos. Algunos fármacos, como los utilizados para la hipertensión o ciertos antiinflamatorios, pueden causar retención como efecto secundario.

Síntomas comunes

Los signos más frecuentes de retención de líquidos incluyen:

  • Hinchazón visible en pies, tobillos, manos o abdomen.
  • Sensación de pesadez o tensión en las extremidades.
  • Aumento de peso repentino sin cambios en la dieta.
  • Dificultad para mover las articulaciones afectadas por la acumulación de líquido.

Cómo prevenir y reducir la retención de líquidos

Aunque en algunos casos la retención de líquidos requiere atención médica, hay medidas que pueden ayudar a prevenirla o reducirla:

  • Reducir la sal y los alimentos procesados en la dieta.
  • Mantenerse activo. Caminar, nadar o realizar ejercicios de bajo impacto ayuda a mejorar la circulación.
  • Beber suficiente agua. Aunque parezca contradictorio, el agua facilita la eliminación de líquidos retenidos.
  • Elevar las piernas cuando sea posible y usar medias de compresión si hay tendencia a hincharse.
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