Una densitometría ósea (también conocida como prueba DEXA o DXA) es un examen médico especializado que mide la densidad mineral de tus huesos.
Básicamente, sirve para determinar cuántos gramos de calcio y otros minerales están «empaquetados» en un segmento de hueso. Es la herramienta principal para diagnosticar la osteoporosis y evaluar el riesgo de fracturas.
¿Cómo funciona la prueba?
La técnica más común utiliza una dosis muy pequeña de radiación ionizante (rayos X) para producir imágenes del interior del cuerpo, generalmente de la cadera y la columna vertebral.
- Precisión. Es mucho más exacta que una radiografía convencional para detectar la pérdida de masa ósea.
- Rapidez. El procedimiento suele durar entre 10 y 30 minutos.
- No invasiva. No duele, no requiere inyecciones y no es necesario anestesia.
¿Qué significan los resultados?
Los médicos comparan tus resultados con los estándares de salud óptimos y te entregan dos tipos de puntuaciones:
- T-score. Compara tu densidad ósea con la de un adulto joven y saludable de tu mismo género.
- -1.0 o superior: Normal.
- Entre -1.0 y -2.5: Osteopenia (masa ósea baja).
- -2.5 o inferior: Osteoporosis.
- Z-score. Compara tu masa ósea con lo que se espera de alguien de tu misma edad, peso y origen étnico. Si es inusualmente alto o bajo, puede indicar que algo más que el envejecimiento está causando la pérdida ósea.
¿Quiénes deberían hacerse una?
Normalmente se recomienda en los siguientes casos:
- Mujeres postmenopáusicas que no toman estrógenos.
- Personas con antecedentes familiares de fractura de cadera.
- Hombres con condiciones clínicas asociadas a la pérdida ósea.
- Personas que consumen medicamentos que provocan pérdida de hueso (como corticoides).
- Si has tenido una fractura después de un traumatismo leve.
Preparación y seguridad del paciente
Realizarse una densitometría es un proceso extremadamente sencillo, pero hay un par de detalles importantes que garantizan que los resultados sean precisos:
- Sin suplementos de calcio. Se recomienda no tomar suplementos de calcio (pastillas o multivitamínicos) al menos 24 horas antes del examen. El calcio sin digerir podría aparecer en la imagen y alterar la medición del hueso.
- Ropa cómoda. Es ideal acudir con ropa suelta y sin piezas metálicas (cremalleras, botones de metal, ganchos o joyas), ya que el metal interfiere con los rayos X.
- Embarazo. Como en cualquier prueba con radiación (aunque sea mínima), es vital informar al técnico si existe la posibilidad de estar embarazada.
- Estudios previos con contraste. Si te han realizado recientemente una tomografía (TAC) o un estudio con bario, debes esperar unos 7 a 10 días antes de hacerte la densitometría, ya que el material de contraste puede falsear el resultado.