lactancia mixta

Lactancia mixta

La lactancia mixta es una forma de alimentación infantil que combina la leche materna con leche de fórmula (leche artificial). Es una alternativa muy común cuando la lactancia materna exclusiva no es posible, no es suficiente o simplemente no se ajusta al estilo de vida de la familia.

¿Cómo se puede aplicar?

Existen dos formas principales de organizarla:

  1. Suplementaria. En cada toma, se ofrece primero el pecho y, si el bebé se queda con hambre, se completa con un biberón (el famoso «refuerzo»).
  2. Alternada. Unas tomas son exclusivamente de pecho y otras son exclusivamente de biberón (por ejemplo, el biberón se da cuando la madre está en el trabajo).

Ventajas principales

  • Flexibilidad. Permite que la madre se reincorpore al trabajo o descanse más, ya que el padre u otros cuidadores pueden alimentar al bebé.
  • Asegura la nutrición. Es útil cuando hay una baja producción de leche o el bebé tiene dificultades para ganar peso.
  • Transición suave. Facilita el proceso de destete si se hace de forma gradual.
  • Mantiene el vínculo. Aunque se use fórmula, se siguen aprovechando los beneficios inmunológicos y afectivos de la leche materna.

Desafíos e inconvenientes

  • Reducción de la producción. El cuerpo produce leche según la demanda. Al dar biberón, el pecho recibe menos estimulación y la cantidad de leche materna puede disminuir.
  • Confusión pezón-tetina. Algunos bebés pueden empezar a rechazar el pecho porque el flujo del biberón es más rápido y requiere menos esfuerzo.
  • Logística y coste. Implica gastos en leche de fórmula, biberones y tiempo adicional para esterilizar y preparar las tomas.

Consejos para una lactancia mixta exitosa

  • Establece primero la lactancia materna. Si es posible, se recomienda esperar a que la lactancia materna esté bien consolidada (aproximadamente al mes de vida) antes de introducir el biberón.
  • Pecho primero. Para mantener la producción, ofrece siempre el pecho antes que el biberón.
  • Usa el método Kassing. Es una forma de dar el biberón (en posición horizontal y con tetinas de flujo lento) que imita el esfuerzo que el bebé hace al mamar, reduciendo el riesgo de que rechace el pecho.
  • Extrae leche. Si sustituyes una toma por fórmula, puedes usar un sacaleches para indicarle a tu cuerpo que debe seguir produciendo.