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contractura muscular

Prevención y tratamiento de una contractura muscular

Una contractura muscular es la contracción involuntaria y prolongada por un tiempo de los músculos. Produce dolor, inflamación e incluso reducción del movimiento.

Las causas de una contractura muscular pueden estar asociada a una enfermedad crónica, a cirugías, pero también a otro tipo de causas de lo más variables:

  • Las malas posturas son una de las causas principales. Trabajar muchas horas y sentarse de manera incorrecta, mantener una postura durante mucho tiempo mirando el móvil o viendo la televisión, posturas inadecuadas al dormir, etc.
  • Estado emocional. Como nos sentimos, el estrés o la ansiedad también puede dar lugar a contracturas debido a la rigidez y tensión muscular.
  • Coger frio. Cuando tenemos frio tendemos a contraer la espalda y dicha acción puede provocar contracturas.
  • Alimentación y deshidratación. Tener una mala alimentación y no beber la suficiente agua provoca falta de agua y de ciertos alimentos necesarios para nuestro cuerpo que hacen que los músculos no funcionen correctamente.
  • Ejercicio. Realizar ejercicio sin calentar ni realizar estiramientos antes y después, así como forzar determinados movimientos.

Síntomas de la contractura muscular

Las contracturas musculares dan lugar, principalmente a dolor muscular y debilidad del músculo por un tiempo prolongado. Además, es común también, que el movimiento se vea limitado, dependiendo de la gravedad de la contractura.

Por lo tanto, cuando una persona tiene una contractura muscular estos son los síntomas más frecuentes:

  • Dolor y rigidez muscular.
  • Reducción de los movimientos.
  • Debilidad del musculo.

Tratamientos

Hay que tener claro que una contractura no puede ser tratada por uno mismo. Aunque creamos que un masaje o medicamentos habituales pueden servir hay que tener cuidado, ya que al no ser especialistas no sabemos realmente su efectividad.

Se aconseja siempre ir a un especialista para que haga un diagnostico y escoja el tratamiento más adecuado. Cuando hablamos de contracturas musculares los más comunes son:

  • Medicamento: los médicos suelen recetar antiinflamatorios o analgésicos para reducir el dolor y la inflamación.
  • Calor: un tratamiento muy habitual y de fácil aplicación por parte del paciente es aplicar calor en la zona que sufre la contracción. Así se consigue relajar el músculo y, además, tiene efecto analgésico.
  • Fisioterapia: es quizás el tratamiento más recomendado. Siempre es recomendable ir con periodicidad a un fisioterapeuta para que realice masajes. Más aun cuando se sufre una contractura. Los masajes realizados por profesionales ayudan a recuperar el movimiento relajar el músculo, reducir el dolor y fortalecer los músculos, además previene futuras contracturas.

Además de los tratamientos hay algunas pautas que se pueden seguir con el fin de reducir la aparición de contracturas. Es importante el descanso, descansar adecuadamente y no forzar movimientos, además de evitar malas posturas. La alimentación es un factor también importante.

En relación con una de las causas frecuentes, la realización de ejercicio sin previo calentamiento, una pauta para evitar la aparición de contracturas es no realizar actividades físicas sin haber calentado previamente. Coger hábitos de masajes también es una buena opción para prevenir lesiones y contracturas musculares.