¿Alguna vez has sentido un dolor agudo y repentino al beber un vaso de agua fría o al tomar un café caliente? Si la respuesta es sí, sufres de sensibilidad dental (técnicamente llamada hipersensibilidad dentinaria).
No estás solo: es uno de los motivos más frecuentes por los que nuestros pacientes nos visitan en Clínica Levante Rivas. La buena noticia es que no tienes que acostumbrarte a vivir con ese dolor.
¿Por qué duelen los dientes con el frío o el calor?
Para entender la sensibilidad, imagina que tu diente es como una cebolla con diferentes capas:
- El esmalte: Es la capa exterior, dura y protectora. No tiene sensibilidad.
- La dentina: Está justo debajo del esmalte. Esta capa está llena de miles de tubos microscópicos (túbulos dentinarios) que conectan directamente con el nervio del diente.
Cuando el esmalte se desgasta o la encía se retrae, la dentina queda expuesta. Al tomar algo muy frío, caliente, ácido o dulce, ese estímulo viaja a través de los micro-tubos y llega directo al nervio, provocando ese «chispazo» tan molesto.
Principales causas de la sensibilidad dental
La pérdida de esa barrera protectora suele deberse a cuatro factores principales:
- Un cepillado demasiado agresivo: Cepillarse los dientes con mucha fuerza o usar un cepillo de cerdas muy duras desgasta el esmalte y empuja las encías hacia arriba.
- Bruxismo (apretar los dientes): El hábito inconsciente de rechinar o apretar los dientes (sobre todo por las noches debido al estrés) fractura microscópicamente el esmalte y desgasta el cuello del diente.
- Enfermedades de las encías (Gingivitis o Periodontitis): La acumulación de sarro hace que la encía se inflame y se separe del diente, dejando al descubierto la raíz, que no tiene esmalte protector.
- Consumo excesivo de alimentos ácidos: Los refrescos, los cítricos, el vino o las salsas ácidas erosionan el esmalte de forma progresiva.
- Caries o empastes antiguos: Una caries que empieza a avanzar o un empaste que se ha filtrado exponen la dentina al exterior.
Soluciones eficaces: ¿Cómo volver a disfrutar de la comida?
El tratamiento de la sensibilidad dental depende al 100% de qué la esté causando. En Clínica Levante Rivas abordamos el problema desde dos frentes:
Lo que puedes hacer tú en casa:
- Cambia de técnica y de cepillo: Utiliza un cepillo de filamentos suaves o medios y realiza movimientos circulares o de barrido, nunca de sierra (de lado a lado con fuerza).
- Usa pastas desensibilizantes: Existen dentífricos específicos que contienen compuestos que «taponan» esos micro-tubos expuestos, bloqueando el camino hacia el nervio. Consejo: el efecto no es inmediato, suele tardar un par de semanas en notarse.
- Vigila tu dieta: Reduce los alimentos muy ácidos y evita los cambios bruscos de temperatura (como beber agua helada justo después de una sopa caliente).
Lo que hacemos por ti en la clínica:
- Barnices de flúor de alta concentración: Aplicamos geles o barnices profesionales en la zona afectada para sellar los poros de la dentina y fortalecer el esmalte.
- Férulas de descarga para el bruxismo: Si el problema es que aprietas los dientes por las noches, diseñamos una férula a medida para relajar los músculos mandibulares y frenar el desgaste.
- Tratamientos de encías o restauraciones: Si la encía se ha retraído mucho o hay una caries, cubrimos la zona expuesta mediante limpiezas profundas, pequeños empastes estéticos o, en casos más severos, microinjertos de encía.