Los trastornos menstruales constituyen, además, una de las principales causas de consulta ginecológica en mujeres en edad reproductiva. En efecto, estos alteran el patrón normal de la menstruación, ya sea en cantidad, duración, frecuencia o presencia de dolor. Por lo tanto, su identificación temprana y manejo adecuado es fundamental para prevenir complicaciones como anemia, infertilidad o impacto en la calidad de vida. Entre los principales trastornos menstruales se encuentran, principalmente, la amenorrea, la dismenorrea, la menorragia y la metrorragia.
Trastornos menstruales
Amenorrea
La amenorrea se define como la ausencia de menstruación. En concreto, se clasifica en:
- Primaria: cuando la mujer nunca ha presentado menstruación a pesar de la edad esperada.
- Secundaria: cuando hay suspensión del ciclo menstrual en una mujer que previamente menstruaba de manera regular.
Causas principales
En cuanto a las causas, se distinguen:
- Primaria: anomalías cromosómicas (Síndrome de Turner), malformaciones del tracto genital o hipogonadismo hipogonadotrópico.
- Secundaria: embarazo, lactancia, estrés, pérdida de peso extrema, ejercicio intenso, síndrome de ovario poliquístico, alteraciones tiroideas y ciertos medicamentos.
Signos y síntomas asociados
Entre los signos y síntomas más frecuentes se incluyen:
- Falta de desarrollo de caracteres sexuales secundarios.
- Síntomas de hiperandrogenismo.
- Problemas óseos por déficit prolongado de estrógenos.
Dismenorrea
Por otra parte, la dismenorrea se refiere al dolor menstrual, generalmente localizado en la región abdominal baja, que además puede acompañarse de náuseas, cefalea, diarrea o malestar general.
Tipos:
- Primaria: dolor sin causa patológica detectable, asociado a prostaglandinas y contracciones uterinas intensas.
- Secundaria: causada por enfermedades ginecológicas como endometriosis, adenomiosis o fibromas.
Tratamiento:
En estos casos, se recomienda:
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).
- Anticonceptivos hormonales.
- Tratamiento de la causa subyacente en casos secundarios.
Menorragia
Asimismo, la menorragia se caracteriza por un sangrado menstrual excesivo, tanto en volumen como en duración, pero con un patrón cíclico normal.
Causas principales:
Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Fibromas uterinos.
- Pólipos endometriales.
- Trastornos de coagulación.
- Alteraciones hormonales, como anovulación crónica o hipotiroidismo.
Complicaciones:
Como consecuencia, puede aparecer anemia ferropénica y alteraciones en la calidad de vida.
Metrorragia
Por último, la metrorragia consiste en un sangrado uterino irregular, que ocurre fuera del período menstrual esperado.
Causas principales:
Entre las causas se incluyen:
- Pólipos endometriales.
- Infecciones.
- Tumores benignos o malignos.
- Alteraciones hormonales, como anovulación.
Evaluación clínica:
Por lo tanto, la evaluación debe incluir una historia clínica detallada y examen físico, así como estudios complementarios, entre ellos ecografía pélvica, Papanicolaou o histeroscopia según indicación.